¿Masacran las redes sociales la salud mental de los adolescentes? Sí, pero no
Aunque las redes sociales son pródigas en trampas potencialmente fatales para los adolescentes, estas ejercen a veces una influencia balsámica en la salud mental de los más jóvenes.

Se supone que las redes sociales son una suerte de «criptonita» para la salud mental de los más jóvenes, pero no todo el contenido alojado en las plataformas 2.0 resulta necesariamente dañino para los adolescentes. De acuerdo con un reciente estudio llevado a cabo en Estados Unidos por Pew Research Center, aunque las redes sociales son pródigas en trampas potencialmente fatales para los adolescentes, estas ejercen a veces una influencia balsámica en la salud mental de los más jóvenes.
El 74% de los adolescentes de entre 13 y 17 años confiesa que las redes sociales refuerzan su conexión con sus amigos, mientras que el 63% asegura que las plataformas 2.0 les proporcionan un espacio para expresar su creatividad.
Y no solo eso. El 52% de los adolescentes consideran que las redes sociales les ayudan a sentirse más aceptados y a recibir el soporte adecuado en momentos particularmente difíciles. Esta proporción es, no obstante, sustancialmente menor que en 2022, cuando esta cifra llegaba al 67%.
Del informe se colige que los padres están más predispuestos que los propios adolescentes a contemplar las redes sociales como una amenaza para la salud mental de los más jóvenes. Las plataformas 2.0 son contempladas por el 44% de padres como la influencia más negativa en la salud mental de sus hijos adolescentes. A ojos de los padres las redes sociales son más corrosivas para la salud mental de sus hijos que la tecnología en general y el «bullying».
A los adolescentes les preocupa más el efecto negativo de las redes sociales en sus coetáneos que en sí mismos
En cambio, solo el 22% de los adolescentes coincide con el parecer de sus padres y considera que en sus problemas de salud mental confluye toda una plétora de factores, desde el «bullying» a la presión para cumplir con lo que esperan de ellos sus familiares y la sociedad en su conjunto (que no es poco precisamente).
Así y todo, las redes sociales son contempladas como la influencia más negativa en la salud mental tanto por parte de los adolescentes como por parte de los padres. Y muchos jóvenes de entre 13 y 17 años se lamentan de que la principal causa de la depresión que azota a día de hoy a tantísimos adolescentes son precisamente las redes sociales, donde las opiniones ajenas masacran muy a menudo el bienestar de los adolescentes.
Curiosamente a los adolescentes les causa más zozobra el efecto potencialmente nocivo de las redes sociales en sus coetáneos que en sí mismos. El 48% admite que las plataformas 2.0 tienen en términos generales un impacto muy negativo en los jóvenes de su edad (frente al 32% de 2022), pero solo el 14% cree que las redes sociales les afectan negativamente a ellos en el plano personal.
Simultáneamente la proporción de adolescentes que consideran que las redes sociales tienen un efecto positivo en los jóvenes de su edad ha caído del 24% en 2022 a apenas el 11% en 2025.
En consecuencia, y conscientes de los múltiples peligros que acechan en las redes sociales, el 44% de los adolescentes ha recortado ya el tiempo consagrado a las plataformas 2.0 y a los smartphones en general.
FUENTE POR: Marketing Directo